Sydney es una ciudad de cinco millones de habitantes con una cierta presencia de empresas tecnológicas. Por tanto, hay una amplia oferta de eventos técnicos. Por ejemplo, estos días se celebra YOW, una de las conferencias más importantes, y hace apenas un mes se celebró a pocos metros de mi casa la ISWC'13, que es la conferencia más importante del mundo en el ámbito de la Web Semántica al que yo me dedicaba hasta no hace mucho.
También se celebran otros eventos más modestos en los que se reúne la comunidad local en torno a un tema concreto. Me recuerda mucho a mis tiempos de
AsturLinux, la asociación asturiana de usuarios de Linux que ayudé a crear hace 15 años. En aquella época, nos reuníamos en cervecerías, centros de estudio o espacios cedidos por la universidad. Pues bien, la empresa para la que trabajo actualmente, Atlassian, alberga cotidianamente eventos de un montón de grupos técnicos. Todas las semanas hay dos o tres eventos, que generalmente se repiten con periodicidad mensual. Por ejemplo, hay un grupo sobre Javascript, otro sobre Python, etc. La oferta es muy tentadora, teniendo en cuenta que sólo tengo que coger el ascensor desde mi puesto hasta el salón de actos, y además siempre hay grandes cantidades de pizza y cerveza gratis para todos los asistentes (la mayoría no son empleados de Atlassian). Para ser sinceros, hay que decir que Atlassian no es la única empresa que aloja este tipo de eventos. Por ejemplo, las oficinas de Google en Sydney, apenas a 5 minutos andando desde mi casa, también hospedan eventos con frecuencia.
Ayer se celebró en Atlassian la reunión de diciembre del grupo de ScalaSyd. Si no sabes lo que es Scala... es un poco largo de explicar, pero sigue leyendo. En esta ocasión, el
cartel era de lujo y se completó el aforo de 100 personas para escuchar a los tres ponentes. La charla final corrió a cargo del renombrado profesor Philip Wadler, una eminencia en el mundo de la programación funcional. Fue muy especial para mi porque dedicó casi toda su intervención a describir un concepto denominado "clases de tipos" y cómo implementar las "clases de tipos" en un lenguaje de programación funcional. Eso me trajo muchos recuerdos, porque fue precisamente el tema de mi proyecto fin de carrera, que redacté hace ahora exactamente 10 años (
PDF). No en vano, mi proyecto se basaba en parte en los trabajos de Wadler, a quien cité 8 veces. Después de defender mi proyecto, no continué investigando por esa línea, y no me podía imaginar que una década después volvería a refrescar esos temas de primera mano.