domingo, 7 de agosto de 2022

Faulconbridge - Springbrook (ruta Norte)

En el pasado he recorrido las sendas al Sur de Springwood, pero hasta ahora no había explorado los valles al Norte y las rutas que los conectan. Partiendo de la estación de Faulconbridge hacia el Norte por una calle que luego se convierte en pista forestal, al cabo de 2 kilómetros hay una desviación hacia el Este. El camino se convierte en una senda, que enseguida comienza a descender de forma bastante rápida por entre las rocas. Al llegar al fondo del valle me encontré con una pareja de vecinos que se mostraron muy sorprendidos de que un excursionista estuviera por allí. Esta pareja ha despejado y señalizado algunos segmentos del camino. Sin embargo, me desvié del camino marcado para explorar una cascada (Meek Falls), para lo cual tuve que abrirme paso a través de la vegetación. Después regresé al camino para ascender por la ladera opuesta del valle hasta una cantera y una calle de Springwood. Tras zigzaguear un poco por las calles del pueblo, llegué al parque Tom Hunter, donde tomé una senda para descender al siguiente valle. Allí conecté con otra senda llamada Gooch's Track durante unos 500 metros. Aunque sobre el mapa esta senda no parecía nada especial, en realidad resultó ser la parte más bonita del paseo, con rocas cubiertas de musgo y estrechos pasos con algo de "balcón" sobre el arroyo. Finalmente alcancé la confluencia con Springwood Creek, y decidí seguir aguas abajo para explorar una pequeña cascada. Desde allí inicié el camino de regreso. Cuando ya estaba a punto de salir del valle, apenas a unos cientos de metros de mi destino en la estación de Springwood, me encontré unas espectaculares rocas de arenisca laminada, con unas formas muy caprichosas.








jueves, 4 de agosto de 2022

Voz, Tratado y Verdad

Hace un par de meses los australianos fuimos a las urnas para votar en las elecciones generales. Aunque la complejidad del sistema electoral hace que el escrutinio definitivo se prolongue durante semanas, enseguida quedó muy claro que los australianos habían otorgado una amplia mayoría al partido laborista, tras 9 años de gobiernos de la coalición conservadora y primeros ministros tan desastrosos como Tony Abbott y Scott Morrison.

El nuevo primer ministro es Anthony Albanese. Me llamó la atención la rapidez de la transición. En España estamos acostumbrados a que pasen meses desde las elecciones hasta la constitución del nuevo parlamento, la ronda de consultas con el rey, y la toma posesión del nuevo gobierno. En Australia, pese a que el escrutinio todavía estaba a medias y todavía no estaba nada claro que el partido laborista fuese a conseguir una mayoría absoluta, el gobernador general (representante local de la reina) propuso a Albanese como nuevo primer ministro, y apenas 48 horas después de las elecciones, Albanese participaba en una reunión del G7 y se reunía con Joe Biden y compañía. El nuevo parlamento no se constituyó hasta dos meses después. Este sistema australiano me impresiona por su velocidad y eficiencia, pero me inquieta por su aparente arbitrariedad. No me imagino lo que pasaría si en la actual España democrática el jefe del estado invistiese a un nuevo presidente del gobierno sin consultar con el parlamento y sin esperar a que terminase el escrutinio electoral.

Para sorpresa de propios y extraños, ya que durante la campaña electoral había pasado de puntillas sobre este asunto, las primeras palabras de Albanese durante su discurso de la victoria en la noche electoral fueron para prometer que su gobierno implementaría de forma plena las recomendaciones del documento titulado "Uluru statement from the heart".

Uluru es el nombre del famoso monolito rojizo que ocupa el centro geográfico de Australia, a miles de kilómetros de cualquier ciudad. Durante un tiempo se conoció como Ayers Rock, pero actualmente se ha recuperado el nombre aborigen. Aunque buena parte del mundo reconoce esta roca conoce como un destino turístico, Uluru es un lugar sagrado para los aborígenes que llevan viviendo en Australia desde hace más de 60,000 años, una eternidad al lado de los poco más de 200 años de presencia europea.

"Uluru statement from the heart" es un documento elaborado hace cinco años (2017) por una convención de líderes aborígenes, y que propone una serie de cambios políticos y sociales para promover la justicia y la reconciliación entre las Primeras Naciones y los recién llegados. Desde el desembarco de los colonos/convictos en 1788, la relación entre estos dos pueblos está llena de tinieblas e injusticias. El tema da para mucho más de lo que se puede describir en un blog.

Poco a poco, la justicia ha ido llegando con algunos hitos como el referéndum de 1967 que modificó la constitución de 1901 para permitir que los aborígenes fuesen contados como personas. No obstante, el marco legal todavía contiene a día de hoy reliquias como el artículo 25 de la constitución, titulado "razas descalificadas para votar", aunque en la práctica no se aplica y desde 1983 los aborígenes tienen no solo el derecho sino también la obligación de votar, como todos los demás australianos.

En "Uluru statement from the heart" se recogen tres peticiones: Voice, Treaty and Truth.

"Truth" hace referencia a la necesidad de exponer toda la verdad sobre lo sucedido desde 1788. En términos españoles, equivale a la "memoria histórica". Por ejemplo, acabar con el mito de "Terra Nullius", con el que los colonos justificaron la invasión porque Australia era una tierra vacía. O contar la historia de las matanzas y las atroces políticas de aniquilación cultural y racial llevadas a cabo por los sucesivos gobiernos.

"Treaty" se refiere al proceso de reconciliación social y búsqueda de acuerdos. Por ejemplo, actualmente la fiesta nacional (26 de Enero) conmemora la llegada de la primera flota, y resulta muy divisiva. Los opositores la llaman "día de la invasión", y cada año parece cobrar más fuerza la petición para cambiar la fecha. El modelo a seguir podría ser el neozelandés. En 1840 la corona inglesa y los Maoríes firmaron el tratado de Waitangi, y el día nacional de Nueva Zelanda celebra ese tratado, que algunos consideran el documento fundacional del país. No está exento de polémica, pero al menos celebra un acto de paz y reconocimiento mutuo.

Finalmente, "Voice" consiste en una reforma constitucional para crear un órgano parlamentario específicamente para representar a los aborígenes. Los detalles no están definidos, y hay quien habla de una tercera cámara del parlamento o algo similar. En cualquier caso, al tratarse de una reforma constitucional, debe someterse a referéndum. Esta semana el primer ministro Albanese ha propuesto el texto de la pregunta que se formulará en ese referéndum que aún no tiene fecha. La pregunta es muy sencilla y omite cualquier detalle sobre qué estructura y poderes tendrá esa "Voice". Albanese ha decidido que los australianos tendremos que votar sin conocer esos detalles. Se trata de una estrategia calculada para que el debate sea en torno a un simple "sí" o "no", con la intención de concentrar el voto del "sí". En Australia todos recuerdan el referéndum de 1999 que fracasó en el intento de declarar una república. En aquella ocasión, la pregunta contenía detalles de cómo se elegiría al presidente, lo que provocó la división en el bando republicano porque cada uno tenía una opinión distinta sobre cómo elegir al presidente.

domingo, 31 de julio de 2022

Los colores de la camiseta de Manly

Manly es uno de los suburbios más conocidos de Sydney. Se encuentra a 10 Kilómetros al Este del centro, en un istmo entre el océano y el puerto. Es una visita imprescindible para los turistas por su gran playa, su paseo costero a la sombra de grandes pinos, su bulevar comercial y el encantador viaje en ferry desde el centro. También es conocido mundialmente por ser una de las catedrales del surf.

El nombre de esta localidad (Manly = viril, masculino, varonil) fue asignado por Arthur Philip, capitán de la primera flota de convictos y primer gobernador de la colonia, a quien le pareció que los indígenas que se encontró allí destacaban por su hombría. Cabe preguntarse en qué contexto demostraron tal hombría. Quizás se resistieron más de lo habitual a ser desplazados o algo peor.

El equipo local de rugby se llama Sea Eagles. Esta semana el club decidió hacer una camiseta especial para el importante partido del jueves contra los rivales del otro lado de la bahía, los Sydney Roosters. La novedad consistió en añadir unas discretas bandas arcoíris como símbolo de apoyo a la comunidad LGBT y en general, símbolo de la tolerancia y diversidad. Esta es la camiseta (foto: Sea Eagles):

El club anunció públicamente la camiseta unos días antes del partido, pero al parecer no informó antes a los jugadores. Tras enterarse por la prensa, siete jugadores del equipo se plantaron y manifestaron su intención de no jugar el partido vestidos de semejante manera, aduciendo motivos culturales y religiosos. No explicaron cuáles son esos motivos. Quizás piensan que la súbita abundancia de colores en su camiseta detrae de su "hombría".

El club trató de restar hierro al asunto, mostrando equidistancia y explicando que si alguno no quiere jugar con esa camiseta, pues que no juegue y no pasa nada. El partido se celebró el jueves según estaba previsto, y los Sea Eagles, con un equipo plagado de suplentes, perdieron.

Irónicamente, en el centro de la camiseta se puede leer, en letras mucho más grandes que la bandera arcoíris, el nombre del patrocinador principal del club: una casa de apuestas. Se ve que los motivos culturales y religiosos que impiden vestir durante un día una tira de colores que proclama valores como la tolerancia y la diversidad no son óbice para promocionar las apuestas y la ludopatía durante todo el resto de la temporada. Todo un ejemplo para los seguidores del club, incluyendo a los niños que quieren imitar a sus ídolos. 

miércoles, 27 de julio de 2022

Sassafras Gully - Madgala Creek

Aunque la zona de Springwood, en la parte baja de las Blue Mountains, es una que he recorrido en varias ocasiones, todavía me quedaba alguna senda por explorar. En esta ocasión realicé un recorrido circular de 12 kilómetros. Desde la estación de Springwood descendí hacia el sur por un arroyo llamado Sassafras Gully (por cierto, la palabra inglesa sassafras es un españolicismo). El camino se adentra enseguida en el bosque húmedo, y acompaña al arroyo hasta su confluencia con Sassafras Creek. Allí se conecta con Victory Track, que desciende desde Faulconbridge. El resto del circuito ya lo tengo explorado en varias ocasiones, pero en esta ocasión las cascadas lucían más bonitas debido a las recientes lluvias. Aunque había algunos pasos resbaladizos, encontré la senda en mejores condiciones que en mi última visita, cuando estaba plagada de obstáculos y árboles caídos.







 

sábado, 2 de julio de 2022

Penrith Weir - Emu Heights (curso de navegación en aguas rápidas)

Hace un par de años me hice con un "packraft", que es un pequeño bote hinchable de menos de 4 kilogramos. No es un juguete de piscina, sino un invento reciente que utiliza modernos materiales resistentes pero ligeros. Está pensado para desplazarse por ríos, lagos y bahías, combinando aventuras por el monte y por el agua, algo que no es posible con un kayak o canoa.

Tras haberlo utilizado un par de docenas de veces, siempre por aguas relativamente tranquilas y de forma autodidacta, tenía ganas de mejorar mi nivel técnico y mi seguridad así que esta semana me apunté a un cursillo. Estamos en pleno invierno y la temperatura no invita a meterse en el agua, pero afortunadamente el instructor decidió seguir adelante con el curso pese a que solo nos apuntamos dos personas.

El curso duró dos días completos. Las mañanas las dedicamos a la teoría, incluyendo preparación y mantenimiento del equipo, organización de expediciones, aprendizaje de señales visuales y sonoras para comunicarse en grupo, protocolos de seguridad y muchas cosas más. Por las tardes nos metimos en el río con los botes para practicar técnicas de remo, cómo "leer" las corrientes y detectar peligros, cómo diseñar trazadas y planes de seguridad, etc. También nos mojamos para practicar cómo salir del bote cuando vuelca, cómo volver a subirse al bote desde el agua, posiciones de seguridad para nadar cuando te arrastran las aguas, y rescates de "hombre en el agua" usando cuerdas.

El punto final consistió en un descenso entre Penrith y Emu Heights (5 km) con varios rápidos de categoría I y II (la escala llega hasta VI). Aunque ese día llovía levemente, las semana anterior había sido seca (tras un verano y una primavera de inundaciones continuas) por lo que el caudal estaba bastante bajo. Tardamos 3 horas porque avanzamos lentamente para practicar movimientos y tácticas. Debido a los días tan cortos y el cielo plomizo, terminamos casi en la oscuridad. Afortunadamente iba bien equipado para las bajas temperaturas, y ni las inmersiones ni la lluvia me molestaron demasiado.

domingo, 12 de junio de 2022

Lane Cove (Epping Road - Fig Tree bridge)

Esta es una ruta circular alrededor del tramo final de Lane Cove, aprovechando las sendas que recorren ambas orillas. El lado Oeste ya lo tengo muy explorado, y también he descendido el río en mi bote, pero todavía me quedaba por descubrir el lado Este. Comenzando desde Epping Road, los primeros kilómetros hay que hacerlos a través de un polígono industrial porque la senda está cerrada por varios motivos. Finalmente se alcanza la senda fluvial en un tramo conocido como Ventemans Reach, que lleva hasta el muy bien equipado Blackman Park. La senda continua hacia el sur y está muy bien mantenida, pero en cierto punto hay que abandonarla debido a que atraviesa una zona donde se ha encontrado asbestos. Continuando por la carretera hacia el sur se llega al puente de Fig Tree que cruza hacia Hunter Hill. Aquí se enlaza con el Great North Walk, que permite recorrer la orilla Oeste para volver hasta Epping Road. Prácticamente la totalidad de la ruta se realiza por sendas en el bosque, aunque nos encontramos apenas a 5 kilómetros del centro de la ciudad.




lunes, 6 de junio de 2022

Lockleys Pylon

Alrededor del gran Grose Valley hay un buen número de miradores. Los del lado Sur son más difíciles de visitar porque requieren un largo paseo desde Leura. En esta ocasión decidí ir con la bicicleta. Tras callejear un poco por Leura, el asfalto se termina pronto. Hacia el Norte sale la carretera del Mount Hay, que normalmente está en buenas condiciones para que un coche normal pueda recorrerla pero que actualmente está cerrada al tráfico tras las fuertes lluvias de este año, aunque en realidad apenas tiene unos pequeños baches. Tras 11 kilómetros de pequeñas subidas y bajadas hay un claro donde dejé la bicicleta para continuar a pie por una senda. El camino crestea junto a unas rocas llamadas los pináculos pero que en realidad son bastante menos afiladas de lo que sugiere el nombre.

Tras uno poco más de tres kilómetros el camino llega finalmente al borde del acantilado, coronando una atalaya llamada Lockleys Pylon. El perfil del terreno, que hasta entonces había sido suave, de pronto se desploma 600 metros hacia el valle. Hay unas vistas panorámicas. Hacia el Este, tras el perfil redondo del Mount Hay, se puede ver el skyline de Sydney a casi 100 kilómetros de distancia. Hacia el Norte, detrás del valle, los grandes muros de arenisca del Mount Banks. Hacia al Oeste, una nueva perspectiva del Grose Valley, con los miradores y cascadas de la zona de Blackheath. Y hacia abajo, el fondo el valle y la zona de Acacia Flats, donde acampé hace unos años.