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domingo, 14 de febrero de 2021

Katoomba en un día lluvioso

Normalmente en este blog solo escribo sobre rutas "originales", es decir, la primera vez que las recorro. No obstante, a menudo vuelvo sobre mis pasos, y en algunos casos algunas de las rutas las he completado muchas veces.

Hoy voy a hacer una excepción y volver a hablar de una ruta ya habitual para mi, la que transcurre por debajo de las Tres Hermanas en Katoomba. La excusa para hacerlo es que recientemente aproveché un día muy lluvioso para obtener una nueva perspectiva. Tuve suerte con el tiempo porque la parte más delicada, el empinado descenso por Giant Stairway, coincidió con un momento de tregua de la tormenta. Pero una vez llegué al pie de las escaleras, la lluvia que llevaba cayendo desde la noche anterior continuó de forma torrencial. El resultado fueron unas hermosas vistas de las rocas y el bosque entre la niebla. Más adelante, al subir otra vez hacia Katoomba por Furber Steps, las numerosas cascadas de la zona rugían de forma espectacular.

Elegí esta ruta en concreto porque dispone de buena infraestructura, incluyendo sólidos puentes sobre los ríos. Muchas de las otras rutas que conozco suelen incluir cruces de ríos sin puente, habitualmente saltando por las rocas, lo que las hace muy peligrosas cuando hay tormentas y riadas.










domingo, 1 de septiembre de 2019

Linden - Hazelbrook (via Woodford Lake)

Linden es la localidad más pequeña de las Blue Mountains. Desde su apeadero, una calle sale hacia el Norte y recorre unos tres kilómetros, pasando junto a un pequeño observatorio y unas instalaciones de bombeo de agua. Cuando se acaba la pista forestal hay que bajar por un corto pero empinado camino acompañando a un acueducto. Al fondo del valle se encuentra una presa que forma el Woodford Lake.

En esta zona hay un laberinto de pistas forestales. Una de ellas sigue la orilla Oeste del embalse. Más allá de la cola del embalse hay unas intersecciones. Aunque mi destino (Hazelbrook) se encuentra más hacia el Oeste, tomé el camino que sale hacia el Este para hacer un circuito. Tras ascender 100 metros y recorrer una cómoda pista se llega a otra intersección, esta vez con una senda con el bonito nombre de "Transit of Venus" (está claro que a los habitantes de esta zona les apasiona la Astronomía).

Primero recorrí 300 metros de la senda en dirección Sur para visitar la primera cascada del día, Mabel Falls. Luego regresé sobre mis pasos para visitar otras dos cascadas: Edith Falls y Hazel Falls. La senda "Transit of Venus" es corta pero hermosa en su travesía por el bosque junto a los arroyos.

Tras cerrar el circuito por la pista forestal, tomé otra senda que asciende rápidamente por la ladera y abandona el valle del embalse. Tras coronar la cresta, se toma otra senda que desciende al siguiente valle. Allí se pueden visitar tres cascadas más, todas ellas con forma de herradura. Se llaman Burgess Falls, Oakland Falls y Horseshoe Falls. El camino que las une recorre un precioso bosque, y desemboca en las calles de Hazelbrook, desde donde se toma el tren para regresar.







lunes, 30 de julio de 2018

Centennial Glen y Porters Pass (Blackheath)

En artículos anteriores he descrito algunas de las rutas al Este de Blackheath, como la de Pulpit Rock,  la del Grand Canyon y la de Junction Rock, todas ellas en los acantilados del Grose Valley. Tenía pendiente explorar los caminos al Oeste de Blackheath, sobre el Megalong Valley.

Desde la estación del ferrocarril, el camino abandona las calles de Blackheath y desciende hacia la cabecera del arroyo. Remontando la ladera opuesta se alcanza un mirador con amplias vistas sobre el Megalong Valley. Tras dar media vuelta, el camino desciende rápidamente de nuevo hacia el arroyo, que cruza por detrás de la cortina de agua de una cascada. El día que hice esta ruta, la temperatura era de varios grados bajo cero, lo que me permitió contemplar el precioso e inusual espectáculo de carámbanos de hielo y rocas y vegetación cubiertas por el hielo a los pies de la cascada.

En esta zona hay un pequeño laberinto de caminos. Antes de continuar el descenso junto al arroyo dediqué unos minutos para recorrer un circuito que abraza los acantilados tanto por abajo como por arriba. En estas paredes de roca pude ver docenas de escaladores. Según me informan mis fuentes en este mundillo, este es uno de los lugares favoritos de los escaladores en invierno por su fácil acceso (hay una carretera con aparcamiento y hasta aseos que llega hasta el borde del acantilado) y por su orientación soleada.

Una vez completado este pequeño circuito, cuyo camino se encuentra en unas excelentes condiciones de mantenimiento, continué el descenso por un corto y estrecho cañón llamado Centennial Pass. Este tramo fue bastante complicado de negociar debido a la humedad y el hielo sobre la roca, por lo que hubo que extremar la precaución.

A la salida del cañón, se abandona el arroyo para tomar un camino que discurre por debajo de los acantilados. En algunos tramos está un poco deteriorado y requiere precaución con el terreno húmedo. Tras un par de kilómetros sin grandes desniveles se llega al punto de salida del valle: las escaleras de Porters Pass, que rápidamente ascienden 200 metros. Tras contemplar una vez más el amplio valle de Megalong, el camino conduce de regreso a las calles de Blackheath.






sábado, 6 de enero de 2018

Taranaki Falls

El Chateau Tongariro es un hotel de lujo situado en Whakapapa, en el corazón del parque nacional de Tongariro, en la isla norte de Nueva Zelanda, entre los volcanes de Ruapehu (2797 metros) y Ngauruhoe (2291 metros). La forma cónica de este último y paisaje lunar proporcionó a Peter Jackson una localización perfecta para el clímax de las películas de El Señor de los Anillos.

Desde el hotel parte una senda hacia el Este y que desciende hacia un valle. Una vez allí, el camino remonta el río por el interior de un bosque. Tras unos 4 kilómetros se llega a las cascadas de Taranaki.  Unas escaleras permiten alcanzar la parte superior de la cascada principal, donde el paisaje se vuelve desértico. Una pista desciende suavemente de vuelta hacia el hotel, y atraviesa las lenguas de lava de recientes erupciones. Aunque realicé esta excursión en pleno verano austral, el tiempo fue desfavorable, con mucha niebla, constante lluvia y bastante frío.







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lunes, 10 de octubre de 2016

Evans Lookout - Junction Rock - Govetts Leap

Blackheath, en el corazón de las Blue Mountains, es una localidad situada en una meseta de 1000 metros de altura y apenas 2 kilómetros de anchura. Tanto a Este como a Oeste el terreno se desploma en sendos acantilados que se precipitan sobre los valles de Grose y Megalong, respectivamente. Al borde de estos precipicios hay excelentes miradores con amplias vistas y se pueden observar las hermosas cascadas de 200 metros que producen varios arroyos. Ya había hecho varias rutas por esta zona (alguna todavía pendiente de publicar en este blog) y tomado algunas fotos, pero aún no había bajado al fondo del valle.

Este fin de semana hice una ruta comenzado en el mirador de Evans, justo en la cresta del acantilado. El camino desciende rápidamente unos 500 metros atravesando paisajes sorprendentemente variados. La primera parte del descenso está en buenas condiciones, con escalones regulares. La segunda parte no es tan cómoda y requiere prestar más atención. Finalmente se llega al fondo del valle y la senda transcurre plácidamente junto al rio durante varios kilómetros. La confluencia de dos afluentes en el centro del valle está rematada por una roca conocida como Junction Rock.

A partir de ahí comienza la remontada. Primero de manera suave, siguiendo un arroyo que hay que cruzar en varias ocasiones saltando de roca en roca (no hay puentes). Tras unas rampas más duras se llega junto a la base de la cascada de Govetts, con unas vistas espectaculares y refrescantes. Las paredes del acantilado son de 300 metros completamente verticales y la impresión es que es imposible ascender. Sin embargo hay una senda escalonada que cruza en zigzag. El camino es estrecho, está completamente encharcado por el agua que cae como si fuera lluvia, y si no fuera por la barandilla y algunos tramos con andamios, estaría al alcance de muy pocos. La ascensión brinda unas vistas espectaculares del valle, la cascada, la pared y el camino en si mismo, que se pueden disfrutar mientras se recobra el aliento.

En la cima se encuentra el mirador de Govetts, del cual parte un camino que recorre la cresta del acantilado hasta regresar a Evans. Pero antes de llegar al final de la ruta hay otro mirador intermedio, justo en donde el arroyo de Govetts se desploma. Desde este lugar se puede observar el hermoso "jardín vertical" que hemos ascendido previamente. De hecho, si observas detenidamente la última foto que acompaña a este artículo puedes ver el alocado trazado del camino.





miércoles, 9 de julio de 2014

Lawson-Hazelbrook

Este domingo cogí el tren a las Blue Mountains para hacer una ruta alrededor de Lawson. En realidad fueron dos rutas. Por la mañana, un circuito que visita las cascadas al norte de esta población, y por la tarde un paseo para conocer las cascadas al sur, y terminar en Hazelbrook. Como estamos en pleno invierno el tiempo era algo fresco tanto por el viento en las zonas despejadas como por la sombría humedad en el fondo del valle. Todo el camino transcurre subiendo y bajando las laderas de los valles para pasar junto a una docena de cascadas. No había mucha agua, por lo que las cascadas no lucían mucho, aunque también había que cruzar el río en varias ocasiones y no creo que se pueda hacer con seguridad si ha llovido recientemente.

Aprovechando el despejado y ventoso día de invierno, al terminar la ruta pude hacer una foto desde la pasarela de la estación de Hazelbrook desde la que se ve el skyline del CBD a 72 km de distancia, según el GPS.





miércoles, 18 de junio de 2014

Illawarra

El pasado fin de semana, a pesar de la descorazonadora previsión meteorológica, alquilé un coche y me fui con unos amigos a explorar la región de Illawarra, a unas dos horas al sur de Sydney. Ya había estado anteriormente en la capital de esta región, Wollongong. Esta vez aprovechamos el coche para recorrer pintorescas carreteras que cruzan verdes paisajes salpicados por granjas, ganado, colinas y lagos.

La primera parada fue en Robertson, una pequeña población alrededor de la "Big Potato", una roca del tamaño de un camión y con cierto parecido a una patata. Otros atractivos turísticos de este lugar incluyen un (autoproclamado) famoso puesto de empanadas y haber sido la localización donde se rodó la entrañable película del cerdito valiente, Babe.

El siguiente destino fue Fitzroy Falls, una aldea diminuta donde un río se precipita desde la meseta hasta el valle en una hermosa cascada de casi 100 metros de altura. La visita resulta muy fácil gracias al aparcamiento, centro de visitantes, red de caminos y miradores.

Luego fuimos al Illawarra Fly Tree Top Walk, una moderna y cara atracción turística que permite caminar por unas pasarelas metálicas suspendidas a decenas de metros de altura y asomarse entre las cimas de los árboles. Desde arriba, a vista de pájaro, se domina una magnífica panorámica de la sierra de Illawarra y la rasa costera. En cierta forma, me recuerda a la vista de la costa desde el mirador del Fito.

Tras descender por una sinuosa carretera, nos detuvimos en Kiama, un pueblo costero con un bonito paseo marítimo. En un acantilado se encuentra un bufón como los de Pría. Por desgracia, cuando hicimos la visita no se daban las condiciones de mar adecuadas y el bufón no estaba activo, así que no tengo fotos (para eso está Google Images). Creo que voy a volver por este lugar alguna otra vez a ver si tengo más suerte y para hacer un prometedor paseo costero.

La última parada, ya sin apenas luz, fue en las afueras de Wollongong para visitar el templo budista más grande del hemisferio Sur. Apenas nos dio tiempo para asomar la cabeza.

Fue un día muy entretenido y agradable. Para mi fue emocionante descubrir paisajes parecidos a los asturianos, con sus verdes praderas, sus vacas y sus carreteras llenas de curvas.