domingo, 12 de junio de 2022

Lane Cove (Epping Road - Fig Tree bridge)

Esta es una ruta circular alrededor del tramo final de Lane Cove, aprovechando las sendas que recorren ambas orillas. El lado Oeste ya lo tengo muy explorado, y también he descendido el río en mi bote, pero todavía me quedaba por descubrir el lado Este. Comenzando desde Epping Road, los primeros kilómetros hay que hacerlos a través de un polígono industrial porque la senda está cerrada por varios motivos. Finalmente se alcanza la senda fluvial en un tramo conocido como Ventemans Reach, que lleva hasta el muy bien equipado Blackman Park. La senda continua hacia el sur y está muy bien mantenida, pero en cierto punto hay que abandonarla debido a que atraviesa una zona donde se ha encontrado asbestos. Continuando por la carretera hacia el sur se llega al puente de Fig Tree que cruza hacia Hunter Hill. Aquí se enlaza con el Great North Walk, que permite recorrer la orilla Oeste para volver hasta Epping Road. Prácticamente la totalidad de la ruta se realiza por sendas en el bosque, aunque nos encontramos apenas a 5 kilómetros del centro de la ciudad.




lunes, 6 de junio de 2022

Lockleys Pylon

Alrededor del gran Grose Valley hay un buen número de miradores. Los del lado Sur son más difíciles de visitar porque requieren un largo paseo desde Leura. En esta ocasión decidí ir con la bicicleta. Tras callejear un poco por Leura, el asfalto se termina pronto. Hacia el Norte sale la carretera del Mount Hay, que normalmente está en buenas condiciones para que un coche normal pueda recorrerla pero que actualmente está cerrada al tráfico tras las fuertes lluvias de este año, aunque en realidad apenas tiene unos pequeños baches. Tras 11 kilómetros de pequeñas subidas y bajadas hay un claro donde dejé la bicicleta para continuar a pie por una senda. El camino crestea junto a unas rocas llamadas los pináculos pero que en realidad son bastante menos afiladas de lo que sugiere el nombre.

Tras uno poco más de tres kilómetros el camino llega finalmente al borde del acantilado, coronando una atalaya llamada Lockleys Pylon. El perfil del terreno, que hasta entonces había sido suave, de pronto se desploma 600 metros hacia el valle. Hay unas vistas panorámicas. Hacia el Este, tras el perfil redondo del Mount Hay, se puede ver el skyline de Sydney a casi 100 kilómetros de distancia. Hacia el Norte, detrás del valle, los grandes muros de arenisca del Mount Banks. Hacia al Oeste, una nueva perspectiva del Grose Valley, con los miradores y cascadas de la zona de Blackheath. Y hacia abajo, el fondo el valle y la zona de Acacia Flats, donde acampé hace unos años.






sábado, 21 de mayo de 2022

Votando en Australia

Hoy se celebran elecciones generales en Australia para renovar las cámaras del parlamento, que a continuación elegirán al nuevo Primer Ministro. En este blog ya he hablado de varias elecciones anteriores, indicando algunas de las diferencias con el sistema español, por ejemplo con ocasión de las elecciones generales de hace 3 años. Para mi, esta ha sido la primera vez que acudo a las urnas en Australia, ya que las elecciones de hace 3 años coincidieron con mi obtención de la ciudadanía, y las municipales del año pasado me pillaron fuera del país y tuve que votar por correo.

Hay un buen número de diferencias con respecto a las votaciones en España. Para empezar, Australia es uno de los pocos países del mundo donde el voto es obligatorio. Sobre esto hay opiniones para todos los gustos, desde los que dicen que participación de todos los ciudadanos legitima el resultado hasta los que dicen que fomenta el desapego. Entre otras consecuencias, la obligación de votar evita que los partidos especulen con la participación, o que el buen/mal tiempo influya en los resultados, y también elimina la posibilidad de suprimir el voto de ciertos grupos como sucede en América.

En segundo lugar, no hay mesas asignadas. Los ciudadanos pueden votar en cualquier colegio electoral, lo que es muy curioso porque las elecciones son por circunscripciones (151) que eligen a un único parlamentario, así que el valor de un voto puede variar mucho según donde se emita.

Otra diferencia muy sorprendente: al llegar al colegio electoral solo hay que dar el nombre. Los funcionarios buscan el nombre en un enorme libro con el censo completo, como si fuera una guía telefónica. No hace falta presentar ningún carnet para probar la identidad. Cuando el funcionario localiza el nombre, lo tacha del enorme listín y hace una pregunta: "¿ha votado ya usted en estas elecciones?". Si la respuesta es negativa, el funcionario entrega dos papeletas (una para cada cámara). Efectivamente: la votación es básicamente un sistema de honor. El estado confía en que la inmensa mayoría de la población no va a mentir sobre su identidad y no va a pasarse todo el día yendo de mesa en mesa para votar múltiples veces. Algunos partidos han propuesto que habría que pedir algún documento para verificar la identidad, pero la tradición parece muy arraigada, y según los estudios, el nivel de fraude es muy bajo.

Los australianos eligen a personas, no a partidos. En la papeleta verde de la cámara baja hay una lista de candidatos (8 en mi circunscripción). Para que el voto sea válido, hay que poner un número del 1 al 8 junto al nombre de cada candidato, por orden de preferencia. Si te olvidas de votar a alguno de los candidatos, o los números no son correlativos, el voto es nulo. Esto significa que todos los australianos están obligados a expresar su grado relativo de preferencia respecto a todas las opciones políticas. Para facilitar esta tarea, los candidatos emiten unas guías de "how to vote", en las que sugieren como rellenar la papeleta. Estas guías forman parte de la publicidad electoral, y también se distribuyen mediante voluntarios en la puerta del colegio. Obviamente cada candidato se pone como número 1 en su guía, y luego se retrata exponiendo sus preferencias con respecto al resto de candidatos en función a sus afinidades políticas o pactos de recomendación mutua. Esto provoca ciertos escándalos, por ejemplo cuando un candidato que se proclama moderado y de centro pone a candidatos ultras, populistas y racistas por delante de sus principales rivales.

La papeleta del senado es aún más complicada y parece una sábana. Se presentan más de un centenar de candidatos (para 6 puestos). Afortunadamente no hay que puntuarlos a todos. Hay dos formas de rellenar esta papeleta. En la parte superior ("above the line") están los nombres de los partidos. Basta con poner números del 1 al 6, aunque si se quiere se puede continuar hasta puntuarlos a todos. El voto no va para el partido, sino para los 6 candidatos nominados por el partido. Pero si se quiere votar individualmente a las personas, se puede hacer en la parte inferior de la papeleta.

En el caso de la cámara baja, si alguno de los elegidos no puede completar la legislatura, por ejemplo por dimitir tras algún escándalo o para presentarse a otro puesto, se convocan nuevas elecciones en la circunscripción correspondiente para elegir a un sustituto. En el sistema australiano el "transfugismo" no existe con la misma connotación que en España, ya que en la votación queda muy claro que el electorado ha elegido a la persona y no al partido, y el concepto de "lealtad" al partido (o al líder del partido) es mucho menor que en España.

Quizás debido al sistema de pequeñas circunscripciones (alrededor de 100,000 habitantes), los políticos australianos son más cercanos y accesibles. Los ciudadanos conocen el nombre de su parlamentario, que no solo vive allí sino que además tiene un local en la calle principal del pueblo o ciudad, como si fuera el frutero o el kiosquero. Los ciudadanos pueden ir allí para discutir sus problemas. Los datos de contacto de los parlamentarios, como su teléfono móvil, están disponibles en su página web (por ejemplo, esta ha sido mi diputada durante los últimos 3 años), que también incluye su currículum, titulaciones, discursos en el parlamento, votaciones, etc. He tratado de encontrar algo similar en España y lo más parecido es la impersonal página web de los grupos electorales con una dirección de contacto genérica.

Volviendo a la jornada electoral, las personas que facilitan la votación en el colegio electoral no son ciudadanos elegidos por sorteo como en España, sino funcionarios de la comisión electoral. Los ciudadanos (y los partidos) pueden apuntarse como observadores, pero no participan en la ceremonia ni en el recuento. La urna parece más un buzón de sugerencias junto a la puerta de salida que una urna de metacritalo ferozmente guardada por el presidente y el resto de la mesa. Teniendo el cuenta que el recuento puede durar semanas, y que algunas urnas abren dos semanas antes de la jornada electoral para permitir el voto presencial adelantado, parece inevitable que los involucrados sean necesariamente funcionarios.

Una tradición muy australiana es la llamada "Democracy Sausage": grupos de vecinos instalan una barbacoa y venden salchichas a la salida del colegio electoral para recaudar fondos para causas benéficas. En mi colegio electoral también pude ver mesas llenas de dulces caseros (cuidadosamente anotados con una lista detallada de ingredientes), también a la venta para recaudar fondos. Todo ello contribuye a dar una nota festiva a la jornada electoral.

Actualización (3/Jul/2022): tras las elecciones, una nueva diputada ha sido elegida en mi circunscripción. Es una mujer de ascendencia China, cuyos padres llegaron a Australia huyendo de Laos durante la guerra de Vietnam. A las pocas semanas de salir elegida, me ha llegado por correo una tarjeta de presentación que incluye no solo los datos de contacto de la nueva parlamentaria, sino también un formulario para hacerle llegar una lista de asuntos que preocupan a cada ciudadano:

domingo, 8 de mayo de 2022

Colo Meroo

A medio camino entre Bob Turner's Track y Central Colo se encuentra Colo Meroo, una zona de acampada junto al río Colo. No hay acceso rodado, pero hay varias formas de llegar. Una es mediante una larga y difícil caminata desde Montain Lagoon. Otra (la que usé en esta ocasión) es mucho más fácil, un sencillo paseo de 3 Km con un perfil plano, desde el final de la carretera de Upper Colo. La única dificultad es que el camino cruza varias granjas privadas, y aunque legalmente hay derecho de paso, hay que atravesar múltiples vallas y esquivar al ganado y a los perros que lo vigilan. Por el camino me encontré a algunos de los granjeros, que se mostraron amistosos y hasta estaban reparando la sección del camino que atraviesa su propiedad particular para que los excursionistas como yo no tuvieran que atravesar zonas embarradas.

La zona de acampada es un claro en el bosque con un cobertizo que tiene mesas y hasta una chimenea. Un cartel indica que el acceso al río se encuentra a 500 metros, pero parece un error de impresión porque la distancia es mucho menor. Eso sí, las orillas del río se encontraban completamente devastadas por las 3 grandes inundaciones de los últimos 12 meses, que causaron que el río Colo superara los 15 metros de crecida sobre su nivel habitual. Resulta impresionante observar los efectos de las riadas en los árboles. Las crecidas también han cambiado la forma de las orillas, eliminando las playas fluviales que existían anteriormente y reemplazándolas por acantilados de arena.

Gracias a una noche de cielos oscuros y una atmósfera clara pude disfrutar de un hermoso firmamento estrellado, varias estrellas fugaces y un brillante paso de la Estación Espacial Internacional.


lunes, 25 de abril de 2022

Gentleman's Halt

El gran río Hawksbury se retuerce formando múltiples meandros según se acerca a su desembocadura. En la península formada por uno de esos meandros se encuentra una pequeña zona de acampada llamada Gentleman's Halt. Al parecer el gobernador Philip, capitán de la Primera Flota de convictos, acampó allí mientras exploraba los alrededores de su recién fundada colonia penal. Es fácil llegar navegando por el río, pero en mi caso fui caminando desde una zona de granjas con el bonito nombre de Canoelands, a unos 50 kilómetros de Sydney.

Los primeros 8 kilómetros de caminata se realizan por una pista forestal que atraviesa el parque nacional de Marramarra para dar servicio a unas torres de alta tensión. La pista es un continuo sube-y-baja, con algunos tramos de una pendiente que hace difícil imaginarse un vehículo pasando por allí. La pista avanza por la cresta de la montaña, lo que permite disfrutar de algunas vistas del río en ambas direcciones.

Cerca del final de la pista, una senda mucho más estrecha se separa hacia el Norte. Tras avanzar por unas plataformas rocosas, la senda se convierte en un descenso vertiginoso por una grieta del acantilado. El terreno está suelto y la fuerte pendiente obliga a usar todas las extremidades para descender con precaución unos 150 metros de desnivel en muy poco espacio. Una buena cantidad de señales de piedra y cintas de colores atadas a los árboles da confianza de que no nos hemos perdido. El descenso concluye casi junto al río. El último kilómetro traza un arco alrededor de la colina, junto a una zona de marismas. La senda es muy tenue, con varios tramos cerrados por la vegetación, embarrados o con árboles caídos. Finalmente el camino llega a la zona de acampada, donde hay unos servicios, unas mesas, unas zonas preparadas para hacer hogueras, y un moderno embarcadero de piedra.







lunes, 18 de abril de 2022

Leppington - Penrith

Esta es una ruta ciclista por la parte suroccidental de la cuenca de Sydney. Partiendo de la estación de Leppington en dirección Oeste el paisaje urbano se transforma en rural. Al llegar a Bringelly hay que girar hacia el Norte para tomar una amplia carretera recientemente renovada y junto a la cual han construido un estupendo carril bici... si no fuera porque en un par de ocasiones cambia inexplicablemente de lado y hay que cruzar por unos semáforos que ponen a prueba la paciencia del más templado. Es un entorno extraño: casi sin árboles debido a las granjas, y con unas carreteras y avenidas sobredimensionadas porque en las próximas décadas esta zona se va a transformar en un nuevo centro urbano a 50 kilómetros de la costa. De hecho ya se pueden ver grandes movimientos de tierra en Badgerys Creek, donde ya ha comenzado la construcción del segundo aeropuerto de Sydney y una nueva línea de metro. Continuando hacia el Norte llegué a Penrith tras rodar durante unos 42 kilómetros.

viernes, 15 de abril de 2022

Fernleigh Track - Lake Macquarie

A unos 130 kilómetros al Norte de Sydney se encuentra Newcastle. Recientemente cogí la bici y viajé 2 horas y media en tren para llegar a uno de los suburbios de Newcastle, donde comienza una ruta ciclista llamada Fernleigh Track. Son 15 kilómetros de un antiguo ferrocarril reconvertido, por lo que las pendientes son muy suaves. La ruta avanza hacia el sur entre sorprendentes bosques y humedales, mientras se va acercando asintóticamente al océano. Para acceder a la Nine Miles Beach hay que tomar un desvío nada cómodo porque son unas arenosas pistas para 4x4. En cambio, Fernleigh Track se encuentra en unas condiciones óptimas, con abundante señalización, un firme en excelente estado pese a las recientes lluvias, y un túnel iluminado.

La pista ciclista termina en la localidad de Belmont. En lugar de dar media vuelta, decidí continuar hacia el Noroeste por la orilla del Lago Macquaire. Esta sección alterna parques con estupendas pistas ciclistas y también algunos tramos de carretera y calles suburbanas por barrios muy acomodados. Tras seguir el perfil del lago llegué a la estación de Teralba, tras pedalear 40 kilómetros. La combinación de estas dos rutas forma un recorrido muy recomendable y que justifica el largo desplazamiento en tren.